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lunes, 24 de diciembre de 2018

EL 30 DE DICIEMBRE CELEBRAMOS LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA.


El misterio de la Navidad nos sitúa ante el portal de Belén, contemplando a Dios hecho carne. Es un acontecimiento que nos invita a acoger a la Palabra que acampa entre nosotros, de abrir el corazón a Dios encarnado en la fragilidad y ternura de un niño. Es una invitación a la acogida llena de afecto y agradecimiento. En este contexto, la Subcomisión para la Familia y defensa de la vida, dentro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, ha preparado los materiales para la Jornada de la Sagrada Familia que se celebra, este año, el 30 de diciembre. Entre ellos, este año también se ha editado el folleto para orar en familia en el que se proponen oraciones para rezar todos juntos durante los días de Navidad.

Familia y parroquia, respuesta a la soledad
30 de diciembre de 2018

Para ir al material de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida ir a los siguientes enlaces:


lunes, 3 de marzo de 2014

EL PAPA RECIBE EN AUDIENCIA A TODOS LOS OBISPOS ESPAÑOLES

El Papa Francisco ha recibido esta mañana a los 83 obispos españoles que durante estos días están realizando la Visita Ad Limina. En la audiencia ha estado presente también el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE).
El Papa ha comenzado con unas palabras de esperanza, dirigidas a los obispos, en las que les ha invitado a mirar a las raíces de la propia historia: “Ahora que estáis sufriendo la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados y tenéis que hacer frente a una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público, conviene no olvidar vuestra historia. De ella aprendemos que la gracia divina nunca se extingue y que el Espíritu Santo continúa obrando en la realidad actual con generosidad (...)  No ahorréis esfuerzos para abrir nuevos caminos al evangelio, que lleguen al corazón de todos, para que descubran lo que ya anida en su interior: a Cristo como amigo y hermano”.
“En esa búsqueda –ha destacado el Papa Francisco- es importante que el obispo no se sienta solo, ni crea estar solo, que sea consciente de que también la grey que le ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios” y les ha invitado, con particular intensidad en el momento actual, a poner a las Iglesias particulares en “un verdadero estado de misión permanente, para llamar a quienes se han alejado y fortalecer la fe, especialmente en los niños (...) La fe no es una mera herencia cultural, sino un regalo, un don que nace del encuentro personal con Jesús y de la aceptación libre y gozosa de la nueva vida que nos ofrece. Esto requiere anuncio incesante y animación constante, para que el creyente sea coherente con la condición de hijo de Dios que ha recibido en el bautismo. Despertar y avivar una fe sincera, favorece la preparación al matrimonio y el acompañamiento de las familias, cuya vocación es ser lugar nativo de convivencia en el amor, célula originaria de la sociedad, transmisora de vida e iglesia doméstica donde se fragua y se vive la fe. Una familia evangelizada es un valioso agente de evangelización, especialmente irradiando las maravillas que Dios ha obrado en ella. Además, al ser por su naturaleza ámbito de generosidad, promoverá el nacimiento de vocaciones al seguimiento del Señor en el sacerdocio o la vida consagrada”.

El Papa se ha referido expresamente al documento de la CEE “Vocaciones sacerdotales para el siglo XXI” (Asamblea Plenaria, 26 de abril de 2012), para recordar a los obispos que la pastoral vocacional es un aspecto que deben “poner en su corazón como absolutamente prioritario, llevándolo a la oración, insistiendo en la selección de los candidatos y preparando equipos de buenos formadores y profesores competentes”.
Y por último ha querido reconocer la tarea de la Iglesia en España en favor de los más necesitados: “Sé bien que, en estos últimos años, precisamente vuestra Caritas – y también otras obras benéficas de la Iglesia – han merecido gran reconocimiento, de creyentes y no creyentes. Me alegra mucho, y pido al Señor que esto sea motivo de acercamiento a la fuente de la caridad, a Cristo que «pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos» (Hch 10,38); y también a su Iglesia, que es madre y nunca puede olvidar a sus hijos más desfavorecidos. Os invito, pues, a manifestar aprecio y a mostraros cercanos a cuantos ponen sus talentos y sus manos al servicio del «programa del Buen Samaritano, el programa de Jesús» (Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 31b)”.
Queridos hermanos,
Agradezco las palabras que me ha dirigido en nombre de todos el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, y que expresan vuestro firme propósito de servir fielmente al Pueblo de Dios que peregrina en España, donde arraigó muy pronto la Palabra de Dios, que ha dado frutos de concordia, cultura y santidad. Lo queréis resaltar de manera particular con la celebración del ya cercano V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, primera doctora de la Iglesia.
Ahora que estáis sufriendo la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados y tenéis que hacer frente a una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público, conviene no olvidar vuestra historia. De ella aprendemos que la gracia divina nunca se extingue y que el Espíritu Santo continúa obrando en la realidad actual con generosidad. Fiémonos siempre de Él y de lo mucho que siembra en los corazones de quienes están encomendados a nuestros cuidados pastorales (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 68).
A los obispos se les confía la tarea de hacer germinar estas semillas con el anuncio valiente y veraz del evangelio, de cuidar con esmero su crecimiento con el ejemplo, la educación y la cercanía, de armonizarlas en el conjunto de la «viña del Señor», de la que nadie puede quedar excluido. Por eso, queridos hermanos, no ahorréis esfuerzos para abrir nuevos caminos al evangelio, que lleguen al corazón de todos, para que descubran lo que ya anida en su interior: a Cristo como amigo y hermano.
No será difícil encontrar estos caminos si vamos tras las huellas del Señor, que «no ha venido para que le sirvan, sino para servir» (Mc 10,45); que supo respetar con humildad los tiempos de Dios y, con paciencia, el proceso de maduración de cada persona, sin miedo a dar el primer paso para ir a su encuentro. Él nos enseña a escuchar a todos de corazón a corazón, con ternura y misericordia, y a buscar lo que verdaderamente une y sirve a la mutua edificación.
En esta búsqueda, es importante que el obispo no se sienta solo, ni crea estar solo, que sea consciente de que también la grey que le ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios. Especialmente sus colaboradores más directos, los sacerdotes, por su estrecho contacto con los fieles, con sus necesidades y desvelos cotidianos. También las personas consagradas, por su rica experiencia espiritual y su entrega misionera y apostólica en numerosos campos. Y los laicos, que desde las más variadas condiciones de vida y respectivas competencias llevan adelante el testimonio y la misión de la Iglesia (cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Lumen gentium, 33).

Asimismo, el momento actual, en el que las mediaciones de la fe son cada vez más escasas y no faltan dificultades para su transmisión, exige poner a vuestras Iglesias en un verdadero estado de misión permanente, para llamar a quienes se han alejado y fortalecer la fe, especialmente en los niños. Para ello no dejéis de prestar una atención particular al proceso de iniciación a la vida cristiana. La fe no es una mera herencia cultural, sino un regalo, un don que nace del encuentro personal con Jesús y de la aceptación libre y gozosa de la nueva vida que nos ofrece. Esto requiere anuncio incesante y animación constante, para que el creyente sea coherente con la condición de hijo de Dios que ha recibido en el bautismo.
Despertar y avivar una fe sincera, favorece la preparación al matrimonio y el acompañamiento de las familias, cuya vocación es ser lugar nativo de convivencia en el amor, célula originaria de la sociedad, transmisora de vida e iglesia doméstica donde se fragua y se vive la fe. Una familia evangelizada es un valioso agente de evangelización, especialmente irradiando las maravillas que Dios ha obrado en ella.
Además, al ser por su naturaleza ámbito de generosidad, promoverá el nacimiento de vocaciones al seguimiento del Señor en el sacerdocio o la vida consagrada.
El año pasado publicasteis el documento "Vocaciones sacerdotales para el siglo XXI", señalando así el interés de vuestras Iglesias particulares en la pastoral vocacional. Es un aspecto que un obispo debe poner en su corazón como absolutamente prioritario, llevándolo a la oración, insistiendo en la selección de los candidatos y preparando equipos de buenos formadores y profesores competentes.
Finalmente, quisiera subrayar que el amor y el servicio a los pobres es signo del Reino de Dios que Jesús vino a traer (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 48). Sé bien que, en estos últimos años, precisamente vuestra Caritas – y también otras obras benéficas de la Iglesia – han merecido gran reconocimiento, de creyentes y no creyentes. Me alegra mucho, y pido al Señor que esto sea motivo de acercamiento a la fuente de la caridad, a Cristo que «pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos» (Hch 10,38); y también a su Iglesia, que es madre y nunca puede olvidar a sus hijos más desfavorecidos. Os invito, pues, a manifestar aprecio y a mostraros cercanos a cuantos ponen sus talentos y sus manos al servicio del «programa del Buen Samaritano, el programa de Jesús» (Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 31b).

Queridos hermanos, ahora que estáis reunidos en la Visita ad limina para manifestar los lazos de comunión con el Obispo de Roma (cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Lumen gentium, 22), deseo agradeceros de todo corazón vuestro servicio al santo pueblo fiel de Dios. Seguid adelante con esperanza. Poneos al frente de la renovación espiritual y misionera de vuestras Iglesias particulares, como hermanos y pastores de vuestros fieles, y también de los que no lo son, o lo han olvidado. Para ello, os será de gran ayuda la colaboración franca y fraterna en el seno de la Conferencia Episcopal, así como el apoyo recíproco y solícito en la búsqueda de las formas más adecuadas de actuar.

Os pido, por favor, que llevéis a los queridos hijos de España un especial saludo del Papa, que los confía a los maternos cuidados de la Santísima Virgen María, les suplica que recen por él y les imparte su Bendición.

SALUDO DEL CARDENAL ROUCO VARELA AL PAPA CON MOTIVO DE LA VISITA AD LIMINA

Santo Padre:
Con inmensa gratitud y alegría los obispos españoles queremos agradecerle esta paternal acogida con ocasión de la visita ad limina apostolorum,  precisamente en estos días en que se cumple vuestro primer año de Pontificado, por el que le felicitamos y damos gracias al Señor. Pedimos al Señor que le colme de sus dones y conforte con el amor y obediencia de todos los que formamos la Iglesia de Cristo.
Es imposible no evocar la visita ad limina que realizamos en los últimos días del beato Juan Pablo II, que, a pesar de sus enormes dificultades de salud, quiso acogernos con su generosa disponibilidad. También resuenan aún en nuestro recuerdo sus palabras de despedida en España en mayo del año 2003 que, a modo de lema, nos dejó al finalizar la canonización de cinco santos españoles del siglo XX en la madrileña Plaza de Colón: «España evangelizada y España evangelizadora».
Hoy, Santo Padre, nos alegra encontrarnos con un Papa que nos conoce, conoce a España y a la Iglesia en España, tanto en su historia bimilenaria como en el presente. No olvidamos los Ejercicios que nos predicó a los obispos españoles en 2006, año en que participó también en el Encuentro Mundial de las Familias en Valencia.
En los años transcurridos desde la última visita ad limina hasta hoy, evangelizar en la hora presente de España ha sido el gran leitmotiv de nuestros afanes apostólicos. La experiencia de conversión vivida en el gran Jubileo del año 2000 ha impulsado y fortalecido nuestra convicción de que sólo el Evangelio de Cristo puede sanar y potenciar espiritualmente a nuestra sociedad española tocada y tentada en su mismo fundamento por la concepción secularista y materialista de la vida. La predicación, la catequesis y la educación en la fe han sido una preocupación constante, junto con la necesidad, sentida con mucha urgencia, de ayudar a nuestros cristianos a hacerse presente en los ambientes de la cultura, la universidad y la escuela, y, de un modo más acuciante, en el campo del matrimonio, de la familia y de la vida y de las antiguas y nuevas pobrezas que emergieron con fuerza en los años de crisis que estamos atravesando y que constituyen un gran reto a la caridad de la que nuestras iglesias quieren ser -¡y lo son!- testimonio viviente. Nuestra sociedad ha cambiado profundamente debido a la emigración de millones de nuevos ciudadanos, emigración, en una mayoritaria medida, venida de los países y naciones hermanos de Latinoamérica.
Somos muy conscientes de que esta nueva situación española, con retos semejantes a otros países de Europa, nos exigen como pastores promover y suscitar una nueva cosecha de evangelizadores. De ahí, nuestra preocupación por las vocaciones al ministerio sacerdotal, a la vida consagrada y al laicado apostólicamente comprometido según las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del magisterio posterior.
Nuestra preocupación por las iglesias que el Señor nos ha confiado es vivida en el horizonte de la misión ad gentes, conscientes de la responsabilidad que tenemos con todas las iglesias y de la proyección misionera que caracteriza a la Iglesia en España.
Los jóvenes han constituido una preocupación constante y acuciante en nuestra acción pastoral de estas últimas décadas. La Jornada Mundial de la Juventud de 2011 en Madrid ha sido, a la vez, fruto y estímulo para continuar profundizando y renovando nuestra pastoral juvenil. El Papa Benedicto XVI la alentó, como lo hizo también en su viaje a Valencia, a Santiago de Compostela y a Barcelona.
Al tiempo que le agradecemos, Santo Padre, la acogida de este momento tan significativo como obispos de la Iglesia, que ejercen su ministerio cum Petro et sub Petro, queremos también darle gracias por su magisterio: Por su primera encíclica Lumen Fidei y por las orientaciones programáticas de la exhortación Evangelii Gaudium, que trataremos de llevar al corazón de nuestro empeño pastoral en la Conferencia Episcopal Española y en cada una de nuestras iglesias particulares.
El gozo del Evangelio que, como Vicario de Cristo, enseñáis, testimoniáis e irradiáis, queremos hacerlo nuestro para la hora actual, tan exigente, de España: de nuestras familias y comunidades, de sus niños y jóvenes, de sus ancianos, y de todos los que más necesitan descubrir la alegría y la fuerza de la fe: los enfermos y los emigrantes, los que no encuentran un puesto de trabajo o viven en condiciones que no son dignas de la condición humana. Queremos también que vuestra entrega a la Iglesia nos sirva para que el amor de Cristo que la hace posible nos sostenga en la unidad de una fe y de una caridad cristiana que viene de siglos y que no queremos perder. A este respecto, y dada la presencia de todos los obispos españoles en este encuentro, me hago portavoz de nuestro deseo común, que refleja el de nuestras iglesias, de invitaros a visitar España y confirmar a nuestro pueblo en la fe apostólica. El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, Santa española y universal si los hay, nos ofrece una oportunidad de excepcional valor evangelizador.
¡Bendíganos!

QUE LAS DIÓCESIS ESTÉN EN «ESTADO DE MISIÓN PERMANENTE» PAPA FRANCISCO

El Papa pide a los obispos no olvidar la historia de España ante la indiferencia de muchos bautizados y la cultura mundana
El Papa Francisco ha dirigido un mensaje a todos los obispos españoles que están en Roma haciendo la Visita «Ad Limina Apostolorum». El Santo Padre les ha pedido que estén en permanente estado de misión y que no se olvide la historia de la nación española: «Ahora que estáis sufriendo la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados y tenéis que hacer frente a una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público, conviene no olvidar vuestra historia».
 De la historia, ha dicho el Papa, «aprendemos que la gracia divina nunca se extingue y que el Espíritu Santo continúa obrando en la realidad actual con generosidad. Fiémonos siempre de Él y de lo mucho que siembra en los corazones de quienes están encomendados a nuestros cuidados pastorales».
El Santo Padre ha pedido a los obispos españoles que no ahorren «esfuerzos para abrir nuevos caminos al evangelio, que lleguen al corazón de todos, para que descubran lo que ya anida en su interior: a Cristo como amigo y hermano».
El obispo no está solo
El Papa ha resaltado que «es importante que el obispo no se sienta solo, ni crea estar solo, que sea consciente de que también la grey que le ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios. Especialmente sus colaboradores más directos, los sacerdotes, por su estrecho contacto con los fieles, con sus necesidades y desvelos cotidianos. También las personas consagradas, por su rica experiencia espiritual y su entrega misionera y apostólica en numerosos campos. Y los laicos, que desde las más variadas condiciones de vida y respectivas competencias llevan adelante el testimonio y la misión de la Iglesia».
El papa Francisco ha exhortado a los prelados españoles a poner sus iglesias locales «en un verdadero estado de misión permanente, para llamar a quienes se han alejado y fortalecer la fe, especialmente en los niños. Para ello no dejéis de prestar una atención particular al proceso de iniciación a la vida cristiana. La fe no es una mera herencia cultural, sino un regalo, un don que nace del encuentro personal con Jesús y de la aceptación libre y gozosa de la nueva vida que nos ofrece. Esto requiere anuncio incesante y animación constante, para que el creyente sea coherente con la condición de hijo de Dios que ha recibido en el bautismo».
La familia, esencial

Tras recalcar la importancia la preparación al matrimonio y el acompañamiento de las familias, el Papa ha indicado que «una familia evangelizada es un valioso agente de evangelización, especialmente irradiando las maravillas que Dios ha obrado en ella».
Pastoral vocacional
Tras recordar el documento «Vocaciones sacerdotales para el siglo XXI» de la Conferencia Episcopal Española, el Santo Padre ha asegurado que la pastoral vocacional «es un aspecto que un obispo debe poner en su corazón como absolutamente prioritario, llevándolo a la oración, insistiendo en la selección de los candidatos y preparando equipos de buenos formadores y profesores competentes».
Amor y servicio a los pobres
«Finalmente», ha añadido el Vicario de Cristo, «quisiera subrayar que el amor y el servicio a los pobres es signo del Reino de Dios que Jesús vino a traer . Sé bien que, en estos últimos años, precisamente vuestra Caritas – y también otras obras benéficas de la Iglesia – han merecido gran reconocimiento, de creyentes y no creyentes. Me alegra mucho, y pido al Señor que esto sea motivo de acercamiento a la fuente de la caridad, a Cristo que «pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos» (Hch 10,38); y también a su Iglesia, que es madre y nunca puede olvidar a sus hijos más desfavorecidos».
Los obispos, al frente de la renovación espiritual y misionera

El Papa ha concluido su mensaje pidiendo a los obispos españoles que se pongan «al frente de la renovación espiritual y misionera de vuestras Iglesias particulares, como hermanos y pastores de vuestros fieles, y también de los que no lo son, o lo han olvidado. Para ello, os será de gran ayuda la colaboración franca y fraterna en el seno de la Conferencia Episcopal, así como el apoyo recíproco y solícito en la búsqueda de las formas más adecuadas de actuar», y por último les ha dicho que envíen «a los queridos hijos de España un especial saludo del Papa, que los confía a los maternos cuidados de la Santísima Virgen María, les suplica que recen por él y les imparte su Bendición».

domingo, 2 de marzo de 2014

MONSEÑOR BLÁZQUEZ: FRANCISCO NOS DICE QUE HAY RAZONES PARA LA ESPERANZA

Entrevista al arzobispo de Valladolid, en Visita ad Limina en Roma
Un encuentro largo y distendido, en el que el hermano mayor se reúne con los hermanos menores tratando cuestiones que afectan a la vida episcopal y a la vida de la Iglesia. Un encuentro del que la impresión compartida fue extraordinaria.
 Con estas palabras define monseñor Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española el encuentro con el Santo Padre en la Visita Ad Limina en una entrevista concedida a ZENIT.
Los obispos españoles se encuentran desde el día 24 de febrero y hasta el 8 de marzo en Roma para encontrarse con el Santo Padre y hablar con él sobre la situación de la Iglesia en España. En estos días, se están reuniendo con Francisco por grupos de provicnias eclesiásticas.
"No encuentro calificativos --prosiguió el arzobispo de Valladolid-- para ponderar la belleza, serenidad, afecto y lucidez del encuentro", el papa Francisco tiene la gracia de que todas las barreras invisibles en seguida las abate, se siente uno muy a gusto junto a él, sin necesidad de pensar cómo decir las cosas, se dice directamente y con sencillez. Él habla con libertad, con lucidez, acudiendo a la experiencia que tiene como pastor y es como una confidencia entre amigos.

De lo temas tratados con Francisco en el encuentro "llamó la atención uno en el que insiste desde el principio: "la dimensión misionera" indicó. "Hay que salir", les indicó, y en relación con esto se apoyó en la parábola del pastor al que se le pierde una oveja. Francisco les dijo que "a veces nos pasamos la vida atusando tanto a las poquitas ovejas que quedan, las peinamos todos los días, y no terminamos de salir a buscar el rebaño extraviado".
También insistió en la cercanía a los sacerdotes, a los que sufren, incluyendo particularmente a los jóvenes que carecen de empleo. Aunque reconoce el arzobispo de Valladolid que fueron muchos los temas afrontados y que el Santo Padre respondía a todas las preguntas que le iban haciendo. Y si alguna vez se olvidaba responder a una Francisco decía "¡ay, tengo aún que responder a esa pregunta que usted me hizo!"
Y el Papa, para responder acudía a su larga experiencia, "que ha pasado por muchas etapas de la vida, con una cultura muy amplia y también una experiencia pasada por la cruz y que la comunica a los hermanos con franqueza por si sirve".
Estos días los obispos españoles también visitan en Roma los distintos dicasterios de la Curia Romana: Congregaciones y Consejos Pontificios. De estos encuentros monseñor Blázquez nos destaca el de la Congregación para la Institutos de Vida Consagrada. "Me llamó la atención el dinamismo que han impreso a esta Congregación, los proyectos y los que ya se están desarrollando. 
Del mismo modo fue abordado también otro tema que el Santo Padre tiene muy en el corazón: la familia. Al respecto, monseñor Blázquez observa que en España, en muy pocos decenios ha sido "una verdadera tormenta la cantidad de cuestiones que sobre el matrimonio y familia nos han invadido. Cuestiones que han ido aflorando poco a poco". 
Al analizar este fenómeno, el arzobispo afirma que desde la CEE "estamos sorprendidos. Cuando nos detenemos para contemplar los años transcurridos y nos preguntamos cómo hemos llegado a esta situación". Explica que "todos pensábamos que la realidad de la familia era muy consistente en España pero de repente hemos pasado a una situación en la se habla de familia tradicional como familia anacrónica. Y que el modelo de familia padre madre e hijos es solamente un modelo entre tantos otros".
Otro tema que preocupa es el alto número de rupturas matrimoniales. Por ello, monseñor Blázquez cree que el matrimonio "está padeciendo una desinstitucionalización como si el matrimonio estuviera a disposición de cada uno para que toma la medida que le guste y el color que le guste". Y por ello, afirma que sobre este tema es necesario reflexionar seriamente "porque la familia fundada en el matrimonio es uno de los pilares fundamentales de la vida social y de la Iglesia. Y una ruptura supone siempre dolor para todas las partes". De este modo, propone "no solamente señalar las enfermedades sino acudir todos a curarlas".
La Visita ad Límina marcará unas pautas de trabajo para los obispos de la CEE y monseñor Blázquez cree que unos de los temas que hay que reforzar es "el sujeto cristiano". "Hemos comprendido -indica- que el trabajo de la iniciación cristiana es un trabajo fundamental. Y este trabajo requiere la participación de muchas personas en este campo. Evidentemente, también de los padres y demás cristianos". Pone como ejemplo que los catequistas se encuentran con niños en preparación a la primera comunión que no saben rezar, por eso es importante recordar que "la fe se transmite rezando".
Otro asunto que pudieron abordar y comentar con el Santo Padre fueron las "periferias, tanto geográficas como existenciales". Y al hablar de estas periferias existenciales, monseñor Blázquez indica --por ejemplo-- las personas que de repente se interrogan sobre su fe. Asimismo afirma que la "parábola del Samaritano nos habla de una periferia. Una persona apaleada y como él hay muchos apaleados en la vida a los que tenemos que salir al encuentro".
Hablaron también de la gran labor de Cáritas, que además es reconocida socialmente. Por otro lado, vieron que "si han crecido las necesidades, ha crecido también la colaboración. Y esto me lleva a pensar en la bondad profunda del hombre", afirma el prelado. Además, recuerda que "Jesús acudió a los pobres, los destinatarios privilegiados del Evangelio fueron los pobres, los pecadores y los desprotegidos de la vida", y por ello "también nosotros debemos acudir a las periferias".
Finalmente, analizando este primer año de pontificado de Francisco, monseñor Blázquez explica que "el Papa ha suscitado interés y esperanza en ambientes que tradicionalmente se desinteresaban por las cuestiones religiosas, incluso también en ambientes muy distantes de la Iglesia". Probablemente, explica, "porque en nuestra sociedad nos encontramos en una crisis con muchos rostros, y necesitamos personas que nos abran un poco el horizonte y nos digan que hay razones para la esperanza". En este sentido, matiza el prelado, "el Papa tiene una profundización espiritual al Evangelio que me llama mucho la atención, es una interiorización evangélica muy transparente, muy teologal y muy humana. Durante el encuentro, nos habló de la ternura en la pastoral que también me llamó mucho la atención".


sábado, 11 de enero de 2014

LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA PRESENTA LA CAMPAÑA “HA100DO UN MUNDO MEJOR”.

La Conferencia Episcopal Española ha presentado la Campaña "Ha100do un mundo mejor", con motivo de la Jornada Mundial de las Migraciones, que se celebrará el próximo 19 de enero, con el título general "Emigrantes y refugiados: hacia un mundo mejor".

Cien años al servicio de las migraciones
En el año 1914, durante el pontificado de Benedicto XV, tuvo lugar la primera Jornada Mundial de Migraciones. Precisamente, en esta ocasión, y para celebrar el centenario, la Conferencia Episcopal Española ha querido presentar la Jornada de manera especial.
Los obispos españoles subrayan en su mensaje que el Papa Francisco "va delante y nos estimula en nuestro empeño, no sólo con sus palabras sino con el testimonio de su vida" y hacen referencia a que una de sus primeras salidas fue a la Isla de Lampedusa "el icono más expresivo de la reiterada tragedia de tantos inmigrantes que dejan su vida en el mar o en los caminos". Asimismo recuerdan también otros lugares, que saben también de esas tragedias, como el Desierto del Sahara, Arizona y, en particular, las costas del Sur de España.
En este sentido, los obispos dan diferentes pautas para "aplicar" el mensaje del Papa a los retos y desafíos de las migraciones en España; nos presentan esas migraciones como "una ocasión para la nueva evangelización" y recuerdan que nuestra Iglesia ha estado con los inmigrantes durante estos cien años. "Y con ellos queremos seguir estando, compartiendo sus gozos y esperanzas, sus tristezas y angustias, ofreciéndoles el amor y el dinamismo liberador que nacen de Jesucristo y de su Evangelio".
En la web de la CEE se pueden encontrar el Mensaje del Papa Francisco, el Mensaje de los obispos españoles, el cartel, el subsidio litúrgico, y los materiales para preparar una vigilia de oración y una dinámica de encuentro. Además, y como novedad, siguiendo el formato utilizado en años anteriores para otras campañas de la CEE, se lanza un vídeo para su difusión viral en redes sociales.

Un solo corazón
El vídeo, titulado "Un solo corazón", se grabó en playa de la Malvarrosa de Valencia el pasado 14 de diciembre. La idea original y el guión es de Isidro Catela; la grabación y el montaje, de Pablo Hernández yAlejandro Giménez; la música, de Santos Urías; y la producción, de la Oficina de Información de la CEE, EDICE y el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones. En su realización han colaborado desinteresadamente —entre otros— el Servicio Audiovisual Diocesano del Arzobispado de Valencia, el Programa de Atención Social y Pastoral de Cáritas Diocesana de Valencia, y varias parroquias y congregaciones religiosas, sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis valenciana.
Puede verse en www.conferenciaepiscopal.es/unsolocorazon y en él se interpela brevemente, con un juego de palabras, sobre la idea, en ocasiones extendida socialmente, de que "los emigrantes son un peligro".
"Se necesita —en palabras del Papa, que aparecen al final del vídeo— el paso de una actitud defensiva y recelosa, de desinterés o de marginación, —que, al final, corresponde a la cultura del rechazo— a una actitud que ponga como fundamento la cultura del encuentro, la única capaz de construir un mundo más justo y fraterno, un mundo mejor". 


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martes, 10 de diciembre de 2013

CAMPAÑA "VENDE LO QUE TIENES Y DÁSELO A LOS POBRES"

CAMPAÑA "VENDE LO QUE TIENES Y DÁSELO A LOS POBRES"
Los Amigos de la Abadía del Sacromonte en cooperación con el programa de empleo de Cáritas Granada
Campaña "Vende lo que tienes y dáselo a los pobres" con la que se celebra un Rastrillo cuyos fondos se destinarán a la contratación de obreros para restaurar la Abadía del Sacromonte. 

La inspiración de esta Campaña nace del texto evangélico en que Jesús le dice al joven rico: “Vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme” (MC 10, 21; cf. Mt 19, 21; Lc 18, 22).
En el pueblo que Jesucristo ha generado en la historia –la Iglesia-, estas palabras se han visto siempre como una potente llamada a liberarnos de uno de los ídolos a los que más fácilmente sacrificamos nuestra libertad y nuestra vida: el dinero y la posesión de bienes.
Jesucristo mismo nos hace caer en la cuenta: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Mt 6, 24; Lc 16, 13). Es verdad: tal y como es el corazón humano, en él no caben dos dueños. Y, sin embargo, el corazón humano tiene siempre un dueño. También el magisterio vivo de los santos y la enseñanza social de la Iglesia nos enseñan que, si bien la propiedad es legítima cuando es fruto del trabajo honesto, nunca es un absoluto, y está siempre subordinada al destino universal de los bienes. Y que sólo cuando la vida entera también las relaciones laborales, y también la producción y el consumo, están impregnados de afecto por el bien de todos, de desprendimiento y de caridad, emerge una humanidad bella y buena, y sólo entonces la vida humana se hace verdaderamente digna de ser vivida. Ésta es la única revolución verdadera y eficaz, éste es el único modo de construir una ciudad de hermanos, hijos libres de Dios. Es una revolución de hombres y mujeres nuevos, porque han sido recreados por el Espíritu Santo de Dios. Es la revolución que comenzó la mañana de Pascua, y que cada generación ha de hacer suya para que la humanidad reencontrada no perezca. Esa revolución puede empezar hoy en cada uno de nosotros, contigo, en tu misma familia, en tu propio corazón.

Nota muy importante: El Señor ve el corazón y no cuenta resultados: el óbolo de la viuda vale más –y contribuye más al cambio del mundo- que las limosnas ostentosas o las “donaciones” interesadas.
Las circunstancias de hoy hacen esta revolución urgente. Mediante este gesto (educativo) de vender bienes a los que tal vez tenemos cariño, y sostener con el producto de la venta el trabajo de algunos hermanos nuestros, estamos contribuyendo, acaso de forma mínima, pero también eficaz al alcanza de todos, a aliviar una verdadera necesidad, y al cambio de mentalidad que este mundo necesita para volver a encontrar su humidad perdida.
Cuando compras estos objetos, te estás uniendo a un inmenso movimiento de amor: acoges en tu vida a quien lo ha vendido y –puesto que tu compra va a ser fuente de trabajo-, acoges también y contribuyes a que se reconozca la dignidad de quien se beneficia de ella. Estás contribuyendo a que nazca un pueblo de amigos o, si eres cristiano, la familia de los hijos de Dios. 
+ Javier Martínez

Arzobispo de Granada

lunes, 7 de febrero de 2011

LOS ABUELOS Y LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD MADRID 2011

JMJ MADRID 2011.
Los abuelos colaboran al ritmo del Dúo Dinámico

Rezar y animar a sus nietos a inscribirse, dos tareas del Club de Abuelos

Animar a los abuelos a ser protagonistas y no meros espectadores de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ): ese es el objetivo que persigue la nueva campaña publicitaria de la JMJ comenzó a finales de enero, cuya música de fondo es una versión inédita de la canción Somos jóvenes del Dúo Dinámico.
Los protagonistas de estos spots son 6 personas que hoy son abuelos y abuelas y recuerdan momentos históricos vividos en España en los años 60 (el éxito de Massiel en Eurovisión, la aparición del 600 o el gol que dio a España su primera Copa de Europa). El objetivo es que colaboren en el acontecimiento del año, que se celebrará en pocos meses: la Jornada Mundial de la Juventud.

Durante las próximas semanas se expedirán y distribuirán 15.211 carnets de este particular ‘Club de abuelos’; y se prevé que muchos otros miles puedan descargarse de Internet. ¿Qué hace falta para pertenecer a este Club tan especial? Los titulares de este carnet adquieren algunos compromisos como: animar a sus nietos para que se inscriban cuanto antes, rezar por el encuentro, ofrecerse como voluntario en su parroquia para lo que haga falta, o animar a otros abuelos y amigos para que se sumen a este Club.

La socia nº 1 de este Club es Rosa García, madre de 13 hijos, abuela de 24 nietos y bisabuela de 7 bisnietos. “Es un orgullo poder ayudar y dedicar mi tiempo para que este encuentro mundial juvenil sea un éxito en todos los sentidos, y animo a todos los abuelos a formar parte de este divertido Club” comenta Rosa.
Una música muy especial

Además para esta campaña, el Dúo Dinámico, uno de los grupos más famosos de los años 60 en España, ha cedido los derechos de una versión inédita de su canción Somos jóvenes. Los componentes de este popular dúo, Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, han mostrado su apoyo incondicional a la JMJ Madrid 2011 y señalan que “este evento será muy positivo como promoción e impulso de los valores sociales que hay que inculcar a la juventud, sobre educación, la familia y la vida en la sociedad en general”.

Gabriel González-Andrío, director de Marketing de la JMJ Madrid 2011, explica que “se trata de una campaña simpática y emocional, que nos hace especial ilusión, pues creemos que también los abuelos tienen un papel clave en esta gran fiesta de fe”.


FUENTE: PAGINA OFICIAL JMM MADRID2011


martes, 2 de marzo de 2010

PALABRAS DE MONSEÑOR GINES GARCIA DIRIGIDAS A LAS FAMILIAS EN SU TOMA DE POSESION.

Entre las primeras palabras que dirigió Monseñor Ginés García, el obispo de nuestra Diócesis hermana de Guadix, están estas dirigidas a las familias.

"Familias cristianas, haceros conscientes de la gracia que Dios ha derramado en vuestros hogares. Agradecer el don de vuestro matrimonio, considerad que vuestra unión no es un hecho social o jurídico sin más, sino la gracia de Dios que os configura con Cristo, Esposo de la Iglesia. Amaros como Cristo amó a su Iglesia, hasta entregarse por ella. No permitáis que vuestros hijos sean el resultado de una programación humana, la mayoría de las veces con miras sólo materialistas; ved en vuestros hijos un don de Dios, que os hace colaboradores con Él en la obra de la creación; educarlos en el amor a Dios, que es la mejor herencia que le podéis dejar. Cada vez que celebro un bautismo, al llegar a la bendición final, me impresionan las palabras dirigidas a la madre: “El Señor bendiga a esta madre que ve la esperanza de la vida eterna alumbrada hoy en su hijo”, ¡se puede pedir algo más!, nuestro Señor nos ofrece el don de la vida eterna".

Nos unimos a la alegría de nuestros hermanos de la Diocesis de Guadix.