miércoles, 17 de abril de 2019

"PERDIDAS Y DUELO: UN APRENDIZAJE PARA LA VIDA".



Conferencia: “Pérdidas y duelo: un aprendizaje para la vida”
Ponente: D. Antonio de Fuertes Bauzá
Psicólogo humanista
Lugar: Salón de actos del Centro Cultural Nuevo Inicio, Plaza Alonso Cano, nº 1
Día: Jueves, 25 de abril
Hora: 20’00 h.
Colaboran:
Delegación diocesana de Pastoral Familia
Delegación diocesana de Juventud

martes, 2 de abril de 2019

TALLER DE LA VIDA GRANADA 29-30 MARZO.


Como cada año, procuramos ofrecer una formación específica sobre una temática concreta a cuantos componen los Proyectos de Spei Mater, Proyecto Raquel y Proyecto Ángel,  y a cuantas personas tengan esta sensibilidad por la vida.
Este pasado fin de semana en el Centro Superior de Estudios La Inmaculada se celebro el Taller Cultura de la Vida, impartido por Dª María José Mansilla, presidenta de Spei Mater España y el Padre Jesús Chavarría, consiliario nacional.


La convocatoria se hizo desde la misma delegación de Pastoral Familiar a cuantos trabajan en los Proyectos y abierta a todas las personas que quisieran recibir esta formación.
Fuimos 46 los matriculados e iniciamos el viernes día 29 a las 16 horas.
Tras la acogida, entrega de material y presentación de los ponentes, dimos comienzo con una certera argumentación y exposición de la Cultura de la Vida. Pudimos fundamentar la defensa a ultranza de la Vida que brota del Evangelio y de muchos documentos eclesiales, especialmente de las dos encíclicas de la vida, la Humanae vitae y la Evangelium vitae.

Conocer como se ha ido construyendo la cultura de la muerte, es necesario para poder posicionarse con más fuerza ante la Vida. La “conjura contra la vida” como la llama San Juan Pablo II incluye diversas organizaciones, ideologías, lobbys, entidades internacionales  y formas de pensamiento que han ido inoculando una cultura de supuestos derechos medioambientales, sociales, como consecuencia de un progreso que se sitúa en una defensa frontal de cuanto concierne o puede concernir a la persona, pero olvidando lo que la sostiene como tal, el derecho a la vida, que brota de la dignidad de la persona a imagen y semejanza de Dios . Son muchos los derechos que se anteponen a la Vida, siendo esta la que nos proporciona a todos la posibilidad de ser.
El sábado tuvimos tiempo para ver una de esas realidades que impiden la vida: la anticoncepción. Basándose en la encíclica Humanae Vitae, abordamos esta temática.
Como la palabra indica, anticoncepción es: hacer, buscar, propiciar que la vida no llegue a ser. Tras esta realidad se esconden grandes negocios, multinacionales, laboratorios, para los que la vida humana no tiene más valor que el de uno de esos productos. También nos encontramos con estados de opinión e ideologías que vuelven a poner el derecho como norma para sus criterios, de ahí que lo valido es lo legal. Pero no podemos olvidar como la apuesta por la anticoncepción hace de las relaciones personales un comercio del que cada vez salen más reforzados sólo unos pocos, aquellos que venden.

Descubrimos una paradoja: se constata la falta de natalidad para la renovación generacional en nuestro propio país, a la vez que se oferta una mayor gama de métodos anticonceptivos, muchos de ellos subvencionados.
Sobre técnicas de reproducción hablamos de la Naprolotecnologia, un enfoque científico para resolver los problemas de fertilidad, que trabaja cooperativamente con el sistema reproductivo buscando identificar las principales causas que afectan la salud, restaurando la fertilidad. Es un enfoque acorde con la vida y la dignidad de las personas y del matrimonio, y que está teniendo estupendos resultados. También se comentaron las desventajas y problemas éticos de la FIV y se nos invito a pensar y acompañar a los matrimonios que tienen que sobrellevar la cruz de la infertilidad.
El tema del aborto en un taller de Cultura de la Vida, es fundamental, pues el aborto es la negación absoluta de ésta. Pudimos ver el recorrido histórico y jurídico de esta práctica en nuestro país, constatamos como las mentiras repetidas se pueden hacer creer como verdades. Descubrimos juntos la apuesta firme de la iglesia en esta realidad, el florecimiento de una conciencia viva sobre el valor de la vida, y sobre la acogida de cualquier vida, la defensa desde su inicio hasta su final.

Y la temática que concluía el taller era precisamente la otra forma de acabar con la vida humana, sobre todo al final de su existencia o en una situación clínica difícil: la eutanasia.
Cuando no se percibe la vida como un regalo no se le puede valorar así, cuando no se descubre como un don no se le sabe apreciar en su plenitud.
La necesidad de cuidar, atender, acompañar, es imprescindible para que la vida tenga su valor, desde su inicio hasta su fin.

Y no podía faltar concluir con la Eucaristía, fuente de vida, de donde nos alimentamos y sacamos las fuerzas necesarias para estar junto a otras vidas, lugar adecuado donde se descubre la donación de la vida, para vida de otros. Se completa siempre con la sagrada comunión que no es otra cosa sino recibir el cuerpo y la sangre de Jesús, es decir su Vida, para nosotros poder darnos en la defensa de esta. 

RESEÑA EUCARISTÍA POR LA VIDA 2019 GRANADA.

EL AMOR CUIDA LA VIDA
Eucaristía por la Vida 2019 Granada.

El 25 de marzo, solemnidad de la Encarnación del Señor celebrábamos  la Jornada de oración por la Vida. Dicha celebración, organizada por la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar, tuvo lugar este año en la parroquia de San Juan María Vianney del arciprestazgo del Genil de Granada. Presidió la Eucaristía D. Antonio Luis Martín Martín, sacerdote consiliario de la Delegación de Pastoral Familiar.


Comenzó su homilía diciendo que "escuchar y acoger la Palabra de Dios siempre es un don y un regalo para nosotros”. 

Nos hacía caer en la cuenta de cuantos anuncios hay en el mundo: " Si nos fijamos en nuestra vida diaria está llena de anuncios; si miramos la televisión se alimenta de anuncios, todos ellos con una finalidad concreta consumir, y todos  intentan convencerte de que con ellos vas a ser feliz, pero la felicidad no se compra, la felicidad no se vende sino que la felicidad se recibe como un don".



En otro momento de su homilía don Antonio Luis recordó las veces en que cualquiera de nosotros ha podido alcanzar una meta de un trabajo, de unas oposiciones o salir realmente de una enfermedad y eso lo ha anunciado alguien porque era un bien, y invitó a ver cómo en definitiva anunciar siempre lleva a buscar que otro comparta lo que yo estoy viviendo.


Subrayó que celebrar el anuncio del ángel Gabriel a la Virgen María  nos ayuda  también a nosotros. Lo imposible  procede de Dios y por eso nuestra tarea será simplemente ponernos delante de Él y pedirle que acontezca su voluntad. 

Finalizaba la homilía recordando en esta Eucaristía la dedicación de tantas personas que, a lo largo y a lo ancho del mundo, trabajan por la vida, cuidando y sosteniendo la vida en tantas personas que necesitan nuestra ayuda, tanto las que están insertadas en las  realidades de la Iglesia como las que desarrollan está ayuda y acompañamiento en otras realidades de nuestra sociedad  defendiendo y promoviendo el don de la vida.


Nosotros desde la Delegación de Pastoral Familiar, agradecemos la acogida y disponibilidad de la parroquia, de sus sacerdotes y la participación de sus feligreses con los que pudimos vivir este momento de acción de gracias por la Vida.


lunes, 1 de abril de 2019

PALABRA DE VIDA DE ABRIL DE 2019.


«Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros» (Jn 13, 14).
Al recordar las últimas horas transcurridas con Jesús antes de su muerte, el evangelista Juan pone en el centro el lavatorio de pies. En el antiguo Oriente era un signo de acogida al huésped, que llegaba por caminos polvorientos, y solía realizarlo un siervo. Precisamente por eso, en un principio los discípulos se niegan a aceptar este gesto de su Maestro, pero Él al final les explica:
«Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros».
Con esta imagen tan significativa, Juan nos desvela completamente la misión de Jesús: Él, el Maestro y el Señor, ha entrado en la historia humana para encontrarse con cada hombre y con cada mujer, para servirnos y restablecer nuestra relación con el Padre.
Día a día durante toda su vida terrena, Jesús se despoja de cualquier signo de su grandeza, y ahora se prepara a dar su vida en la cruz. Y precisamente en este momento entrega a sus discípulos, a modo de herencia, las palabras que más tiene en el corazón:
«Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros».
Es una invitación clara y simple; todos podemos entenderla y ponerla en práctica inmediatamente, en cualquier situación, en cualquier entorno social y cultural.
Los cristianos, que reciben la revelación del Amor de Dios a través de la vida y las palabras de Jesús, tienen una «deuda» con los demás: imitar a Jesús acogiendo y sirviendo a los hermanos, para ser a su vez anunciadores del Amor. Como Jesús: primero amar concretamente y luego acompañar el gesto con palabras de esperanza y de amistad.
Y el testimonio es aún más eficaz cuando dirigimos nuestra atención a los pobres con espíritu de gratuidad, rechazando en cambio comportamientos serviles hacia quienes tienen poder y prestigio. Incluso ante situaciones complejas, trágicas y que se nos escapan de las manos, hay algo que podemos y debemos hacer para contribuir al «bien»: ensuciarnos las manos sin esperar recompensa, con generosidad y responsabilidad.
Además Jesús nos pide que testimoniemos el Amor no solo personalmente en los ambientes donde vivimos, sino también como comunidad, como pueblo de Dios, cuya ley fundamental es el amor recíproco.
«Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros».
Después de estas palabras, Jesús sigue diciendo: «Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros... Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís» (Jn 13, 15-17).
Comentando esta frase del Evangelio, Chiara Lubich escribió: «"Dichosos seréis...”: El servicio recíproco, el amor mutuo que Jesús enseña con este gesto desconcertante es, pues, una de las bienaventuranzas que Jesús nos enseñó. [...] Entonces, ¿cómo viviremos durante este mes esta palabra? La imitación que Jesús nos pide no consiste en repetir de modo pedestre su gesto, aunque debemos tenerlo siempre delante de nosotros como un ejemplo luminosísimo e inigualable. Imitar a Jesús significa comprender que los cristianos tenemos sentido si vivimos por los demás, si concebimos nuestra existencia como un servicio a los hermanos, si planteamos toda nuestra vida sobre esta base. Entonces habremos realizado lo que a Jesús más le importa. Habremos entendido de lleno el Evangelio. Seremos realmente dichosos».
LETIZIA MAGRI