sábado, 11 de septiembre de 2010

LA FAMILIA DE FRAY LEOPOLDO.

LA FAMILIA DE FRAY LEOPOLDO.
NOS PREPARAMOS PARA SU BEATIFICACIÓN.

Aunque estos días hemos vivido momentos que por la intensidad de vida te gustarían que fueran eternos, pasan lentas las horas que aún queda para vivir la Eucaristía de acción de gracias por el nuevo Beato, para celebrar juntos el precioso don de la santidad que Dios regaló a Fray Leopoldo, camino al que todos estamos llamados, todos; también las familias.

Que familia de Granada no considera a Fray Leopoldo uno más de la casa, y lo tiene presente en los momentos importantes de la vida de familia ¡Cómo no vivir con alegría y jubilo estos días!. Además, somos de Armilla, y que sea nuestro pueblo en la Base Aérea, el que acoja la Beatificación nos llena de júbilo y alegría.

Esta tarde nos hemos dado un paseo para vivir de cerca este cúmulo de emociones y sentimientos, y no exageramos: era normal pararse a hablar con quien te encontrabas de las cosas de Dios con total naturalidad, sin conocernos ni nada; hemos pasado de ser una familia a ser la Familia, y nadie era extraño.

Un pueblo, Armilla, que se ha volcado en hacer de nuestro pueblo la casa de todos los familiares de Fray Leopoldo, y mira que es grande su Familia. Ha convertido sus calles en un bello salón de casa donde cada uno puede descansar, refrescarse, orientarse, preguntar… un bello salón adornado con flores, macetas, jardines… no ha faltado un detalle. La Base y todos sus alrededores con Churriana, Gabia y Alhendín es una autentica fiesta.

Muchos paseando, hablando, cambiando impresiones… son los momento de las últimas pruebas del sonido, la imagen que llegue a cualquier rincón del recinto; los últimos detalles para que mañana todos estemos como en casa con nuestro hermano Leopoldo al frente.

Quizás de los detalles más emotivos de la tarde ha sido el rato de conversación con un grupo que acababa de llegar de Cataluña, lastima que aún no habían preparado las tiendas de campaña y no queríamos entretenerlos, pero nos hubiera apetecido charlar con ellos un rato más.

El grupo de familias de Barcelona que acababa de llegar del largo viaje con la alegría y el entusiasmo de quien viene a participar de la celebración gozosa de la fe. No pudimos resistirnos y sin tener aún montadas las tiendas les mostramos la alegría de tenerlos entre nosotros. Hemos hablado de la familia, de los jóvenes, de la fe, de la necesidad de testigos creíbles para los jóvenes; de la alegría de ver a un capuchino entre ellos, el hermano Cristhian. De nuestro trabajo en la Pastoral Familiar, de lo que es para nosotros, y para cualquier granadino Fray Leopoldo.

Un momento para construir en familia la Iglesia, para formar juntos el Pueblo de Dios; por un momento el sol se filtraba por las nubes y parecería como si la Iglesia Celestial quisiera acercarse a la Iglesia que aún hacemos nuestro camino de santidad.

BEATIFICACION DE FRAY LEOPOLDO.




BEATIFICACION DE FRAY LEOPOLDO. ESCUELA DE SANTIDAD.

BEATIFICACION DE FRAY LEOPOLDO.
ESCUELA DE SANTIDAD.

Bella la Carta Pastoral de D. Javier, nuestro arzobispo, con motivo de la Beatificación de Fray Leopoldo en la que nos anima a seguir esos rayos de luz que son los santos en nuestro caminar hacia Dios, los santos son “un testimonio de Cristo que se pone ante nuestros ojos”.

Dice D. Javier de Fray Leopoldo: “Se cumple una vez más la palabra del Evangelio: ‘El que quiera salvar su vida, la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará’ (Mt 16, 25). Se cumple en el mundo, en efecto, y se cumple en Fray Leopoldo. El contraste entre los programas del mundo con las categorías y los criterios de Fray Leopoldo no puede ser más radical. Pero Fray Leopoldo no es una utopía, es un ser de carne y hueso”.
“¿Qué sucedería si muchos de nosotros, con la ayuda del Señor, nos pusiéramos simplemente a su escuela, y le pidiéramos que el amor a Dios y a los hombres llenara nuestras vidas, y que nuestro ideal, en vez de ser el conseguir qué sé yo qué, fuese el hacer de nuestras vidas, como Cristo nos recuerda cada día en la Eucaristía, un don ‘entregado por vosotros’, un regalo para ‘vosotros y para todos los hombres’?”.

Nos unimos a los agradecimientos de D. Javier en su Carta por el reconocimiento de Fray Leopoldo y por la oportunidad de recordarnos estos compañeros adelantados en la “Escuela del Amor”. Cuántas veces hemos hablado en casa la familia, en la comida y en los momentos de diálogo de Fray Leopoldo, que en sus quehaceres tan sencillos supo vivir día a día la Voluntad de Dios en su vida, llegando a hacer normal vivir el Evangelio en su vida, haciendo a Dios Providencia para todos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LA SANTIDAD AL ALCANCE DE TODOS.

LA SANTIDAD AL ALCANCE DE TODOS.

Cuantas veces hemos oído que el mundo es de quien lo ama y mejor sabe demostrarlo; y lo cierto es que podemos caer en el peligro de convertirnos en expertos teóricos del amor, pero estar muy lejanos a ser verdaderos expertos en el arte de amar. Y si hay un maestro, si hay un experto, sin duda es Jesús.

Hay gigantes en esto de amar, verdaderos genios en esto de amar a los demás, de dar la vida por los demás. En estos días vamos a participar con gozo en la beatificación de fray Leopoldo, experto en vivir de la providencia y que sabía como “abrir las manos de Dios”; como buen hijo, siempre se dirigía a la Madre como la puerta segura para llegar a Dios.

Cómo un pequeño homenaje a Fray Leopoldo de Alpandeire nos viene a la mente una meditación de Chiara Lubich en la que habla de los santos. Al leerla, sin quererlo, nos viene a la mente la imagen de Fray Leopoldo, quien supo vivir el camino de santidad de forma sencilla, sin ruidos, un camino al alcance de todos.

LOS SANTOS.

Los santos son grandes
porque habiendo comprendido la grandeza del Señor,
se juegan por Dios, como hijos suyos,
todas sus cosas.
Dan sin pedir nada a cambio.
Dan la vida, el alma, la alegría,
todo vínculo terreno, toda riqueza.
Libres y solos
lanzados al infinito,
esperan que el Amor los introduzca
en los Reinos Eternos; pero ya en esta vida
siente llenarse el corazón de amor,
del verdadero amor, del único amor
que sacia, que consuela,
de ese amor que rompe
los parpados del alma y da
lágrimas nuevas.
¡Ah! Ningún hombre sabe lo que es un santo.
Ha dado y ahora recibe;
y un flujo continuo
pasa entre cielo y tierra,
une la tierra al cielo
y fluye del abismo
ebriedad rara, linfa celestial,
que no se detiene en el santo,
sino que pasa sobre los cansados, los mortales,
los ciegos y paralíticos del alma,
y traspasa y rocía,
alivia, atrae y salva.
Si quieres saber que es el amor
pregúntaselo al Santo.

Chiara Lubich “MEDITACIONES”, ED. Ciudad Nueva

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CURSO DE EDUCACIÓN AFECTIVO SEXUAL.

FORO DE LA FAMILIA GRANADA.


CURSO DE EDUCACIÓN AFECTIVO SEXUAL.




CURSO DE EDUCACIÓN AFECTIVO SEXUAL.

FORO DE LA FAMILIA GRANADA.
CURSO DE EDUCACIÓN AFECTIVO SEXUAL.

Nos ha llegado la interesante noticia de que el Foro Español de la Familia en Granada en colaboración con varios colegios, ha organizado un curso sobre Educación Afectivo Sexual, como una manera de dar respuesta a las inquietudes de muchos padres ante esta problemática que esta de rabiosa actualidad.

Los ponentes son, posiblemente, los mayores expertos en el área: Jokin de Irala y Amaya Azcona. Jokin de Irala es muy conocido en Hispanoamérica y Amaya Azcona trabaja en Popular TV, ambos expertos en el tema.

La cita el día 23 de Octubre, sábado, en la Facultad de Medicina de Granada. Solamente hay unas 200 plazas, por lo que no conviene dejar pasar el tiempo para asegurarnos poder asistir.

Para más información podéis poneros en contacto con el FORO DE LA FAMILIA EN GRANADA.

viernes, 3 de septiembre de 2010

BEATIFICACIÓN DE FRAY LEOPOLDO.

ACTO DE BEATIFICACION DE FRAY LEOPOLDO.
El acto central será la Eucaristía, el día 12, en la base militar de Armilla.
El día 12 de septiembre tendrá lugar la beatificación de Fray Leopoldo de Alpandeire, en la base militar de Armilla. El acto comenzará a las 10 horas y lo presidirá el Arzobispo Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Mons. Ángelo Amato, titular de la Diócesis de Sila, al sur de Nápoles. En la ceremonia estarán presentes el Arzobispo de Granada, Mons. Javier Martínez y el Ministro General de la Orden Capuchina, Mauro Jöhri, junto a numerosos hermanos capuchinos procedentes de todo el mundo, Arzobispos y Obispos de toda España, y miles de fieles devotos de Fray Leopoldo.

Según informó en rueda de prensa la Orden, tras el comienzo de la Eucaristía, y después del acto penitencial, el Arzobispo de Granada, acompañado por el Vicepostulador de la Causa de beatificación, Fray Alfonso Ramírez, solicitará al Presidente que Fray Leopoldo sea inscrito en el álbum de los beatos. Seguidamente, será el Vicepostulador el que se encargue de leer un perfil breve de la vida del fraile.

A continuación, Mons. Amato leerá la Carta Apostólica, documento por el que el Santo Padre inscribe a Fray Leopoldo del Alpandeire entre los beatos de la Iglesia. Es en este momento cuando se descubre el estandarte y comienza la procesión de la reliquia del nuevo beato, que irá adornada por el relicario elaborado por Miguel Moreno.

Previamente, antes de comenzar el acto de Beatificación, la cantante granadina Rosa López interpretará el Ave María, acompañada por el piano de Alfonso Barreiro.
Otros actos con motivo de la beatificación

En los días previos al acto central de beatificación, la cripta donde se encuentra el fraile, en la Iglesia de La Inmaculada, estará abierta interrumpidamente desde el día 9 hasta el 11.

El sábado 11 de septiembre, a las 22 horas, habrá una Vigilia de Oración en la Catedral Metropolitana de Granada, presidida por Fray Carlos A. Novoa, el Consejero Delegado del Ministro en el área española, en la que también estará presente D. Javier Martínez.

Los actos de beatificación de Fray Leopoldo de Alpandeiré finalizarán el día 13, con una Eucaristía en la Catedral presidida por el Arzobispo de Granada a las 9:30 horas.
(Noticia tomada de ODISUR)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

PALABRA DE VIDA DE SEPTIEMBRE DE 2010

«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». (Mt. 18, 22)

Jesús le responde a Pedro con estas palabras después de que éste, tras haber oído cosas maravillosas de la boca de Jesús, le preguntara: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces?». Y Jesús: «No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete».
Bajo la influencia de la predicación del Maestro, Pedro, bueno y generoso como era, probablemente había pensado atenerse a esta nueva pauta haciendo algo excepcional: llegando a perdonar hasta siete veces. [….]
Pero al responder «hasta setenta veces siete», Jesús dice que para él el perdón tiene que ser ilimitado: es necesario perdonar siempre.

«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Esta Palabra nos recuerda el canto bíblico de Lámec, un descendiente de Adán: «Caín será vengado siete veces, Lámec setenta y siete». Es así como empieza a extenderse el odio en las relaciones entre los hombres del mundo: crece como un río desbordado.
A ese extenderse del mal, Jesús opone un perdón sin límites, incondicionado, capaz de romper la cadena de la violencia.
El perdón es la única solución para frenar el desorden y abrir a la humanidad un futuro que no sea la autodestrucción.

«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Perdonar. Perdonar siempre. El perdón no es olvido, que muchas veces significa no querer mirar la realidad de frente. El perdón no es debilidad, es decir, pasar por alto una ofensa por miedo al que la ha cometido si es más fuerte. El perdón no consiste en decir que no tiene importancia lo que es grave o que es bueno lo que es malo.
El perdón no es indiferencia. El perdón es un acto de voluntad y de lucidez, por lo tanto de libertad, que consiste en acoger a los hermanos como son no obstante el mal que nos han hecho, como Dios nos acoge a nosotros, pecadores, no obstante nuestros defectos. El perdón consiste en no responder a la ofensa con la ofensa, sino en hacer lo que dice S. Pablo: «No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien».
El perdón consiste en darle la oportunidad a quien te ha hecho un agravio de que pueda tener una relación nueva contigo; la oportunidad de que ambos podáis retomar la vida, tener un porvenir en el que el mal no tenga la última palabra.

«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Entonces, ¿cómo viviremos esta Palabra?
Pedro le había preguntado a Jesús: «¿Cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano?». Y al responder, Jesús se refería sobre todo a la relación entre cristianos, entre miembros de la misma comunidad.
Por eso, ante todo es necesario comportarse así con nuestros hermanos y hermanas en la fe: en la familia, en el trabajo, en clase o en la comunidad de la que formamos parte.
Sabemos lo frecuente que es querer responder a la ofensa sufrida con un acto o con una palabra equivalente.
Ya sabemos que por disparidad de caracteres, por nerviosismo o por otros motivos, las faltas de amor son frecuentes entre personas que viven juntas. Pues bien, hay que recordar que sólo una actitud de perdón siempre renovada puede mantener la paz y la unidad entre hermanos.
Siempre seremos propensos a pensar en los defectos de nuestros hermanos y hermanas, a recordar su pasado, a querer que sean distintos de como son... Es preciso habituarse a miradas con ojos nuevos y vedas nuevos a ellos, aceptándolos siempre, enseguida y a fondo, aunque no se arrepientan.
Diréis: «Pero es difícil». Se comprende, pero eso es lo bonito del cristianismo. Por algo somos seguidores de Cristo, el cual le pidió al Padre en la cruz que perdonara a los que le estaban dando muerte, y resucitó.
Ánimo. Comencemos una vida así, que nos asegura una paz inusitada y una alegría des conocida.

Chiara Lubich


Para consultar Palabras de Vida anteriores o las ediciones para los más jóvenes y los más pequeños de la casa, adaptadas para ellos, podéis encontrarlas en: Ciudad Nueva / Palabras de Vida.

domingo, 1 de agosto de 2010

PALABRA DE VIDA DE AGOSTO DE 2010

«Feliz la que ha creído que el Señor cumplirá las promesas que le ha hecho» (Lc 1, 45)

Esta Palabra forma parte de un acontecimiento sencillo y altísimo al mismo tiempo: es el encuentro entre dos gestantes, entre dos madres, cuya simbiosis espiritual y física con sus hijos es total. Ellas son sus bocas, sus sentimientos. Cuando habla María, el niño de Isabel da un salto de alegría en su vientre. Cuando habla Isabel, parece que las palabras se las pone en la boca el Precursor. Pero mientras que las primeras palabras de su himno de alabanza a María se las dirige personalmente a la madre del Señor, las últimas las dice en tercera persona: «Feliz la que ha creído».
Así su «afirmación adquiere carácter de verdad universal. La bienaventuranza es válida para todos los creyentes; concierne a los que acogen la Palabra de Dios y la ponen en práctica, que encuentran en María el modelo ideal».

«Feliz la que ha creído que el Señor cumplirá las promesas que le ha hecho».

Es la primera bienaventuranza del Evangelio que atañe a María, pero también a todos aquellos que la quieren seguir e imitar.

En María se da un estrecho vínculo entre fe y maternidad como consecuencia de escuchar la Palabra. Y aquí S. Lucas nos sugiere algo que nos concierne también a nosotros. Más adelante en su Evangelio Jesús dice: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen».

Movida por el Espíritu Santo, Isabel casi anticipa estas palabras y nos anuncia que todo discípulo puede ser «madre» del Señor. La condición es que crea en la Palabra de Dios y la viva.

«Feliz la que ha creído que el Señor cumplirá las promesas que le ha hecho».

Después de Jesús, María es la que mejor y más perfectamente ha sabido decir «sí» a Dios. Su santidad y su grandeza consiste sobre todo en esto. Y si Jesús es el Verbo, la Palabra encarnada, María, por su fe en la Palabra, es la Palabra vivida, pero es una criatura como nosotros, igual que nosotros.

La función de María como madre de Dios es excelsa y grandiosa. Pero Dios no llama sólo a la Virgen a engendrar a Cristo. Si bien de otro modo, todo cristiano tiene una misión similar: encarnar a Cristo hasta poder repetir como S. Pablo: «No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí».
Pero ¿cómo llevar a cabo esto?

Teniendo la misma actitud que María con respecto a la Palabra de Dios, es decir, de disponibilidad total. O sea, creer como María que se realizarán todas las promesas contenidas en la Palabra de Jesús y, si es necesario, asumir como ella el que a veces parezca absurdo vivir su Palabra.

Al que cree en la Palabra le suceden cosas pequeñas y grandes, pero siempre maravillosas. Se podrían llenar libros con hechos que lo prueban.

¿Quién puede olvidar cuando, en plena guerra, creyendo en las Palabras de Jesús «pedid y se os dará», pedíamos todo lo que necesitaban tantos pobres de la ciudad y veíamos llegar sacos de harina, cajas de leche, de mermelada, leña, ropa?

Hoy también sucede lo mismo: «Dad y se os dará». Y aunque se vacían regularmente, los almacenes de la caridad están siempre llenos.

Pero lo que causa mayor impresión es comprobar que las palabras de Jesús son verdaderas siempre y en todas partes. Y la ayuda de Dios llega puntualmente incluso en circunstancias imposibles y en los puntos más aislados de la tierra, como le sucedió hace poco a una madre que vive en extrema pobreza. Un día se sintió impulsada a dar el poco dinero que le quedaba a una persona más pobre que ella. Creía en el «dad y se os dará» del Evangelio y sentía una gran paz en el alma. Poco después llegó su hija más pequeña y le enseñó un regalo que le acababa de dar un pariente anciano que había pasado por allí casualmente. En su manita llevaba el dinero multiplicado.
Una «pequeña» experiencia como ésta nos empuja a creer en el Evangelio, y todos podemos sentir la alegría, la bienaventuranza que se deriva del ver que las promesas de Jesús se cumplen.

Cuando, en la vida diaria, nos encontremos con la Palabra de Dios al leer las Sagradas Escrituras, abramos el corazón a la escucha, teniendo fe en que se realizará lo que Jesús nos pide y promete. Como María y como esa madre, no tardaremos en descubrir que Él mantiene sus promesas.

Chiara Lubich

Para consultar Palabras de Vida anteriores lo puede hacer en la página web de la Editorial Ciudad Nueva: Ciudad Nueva / Palabras de Vida, donde también encontrará versiones adaptadas para los más pequeños de la casa o para jóvenes en formato word.