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viernes, 10 de agosto de 2018
jueves, 2 de agosto de 2018
CURSO AMOR HUMANO, MATRIMONIO Y FAMILIA. CUATRIMESTRE OTOÑO 2018.
CURSO AMOR HUMANO,
MATRIMONIO Y FAMILIA
MATRIMONIO Y FAMILIA
cuatrimestre otoño
Septiembre
a Diciembre del 2018
Lugar
Centro
de Estudios
“La
Inmaculada”
Avda.
de Joaquina Eguaras, 114. 18011 –
GRANADA
MÁS INFORMACIÓN E Inscripciónes
Responsables del Curso
Antonio Luis 639440193 y Rut 626742287
miércoles, 1 de agosto de 2018
PALABRA DE VIDA DE AGOSTO DE 2018.
«Con amor eterno te he amado: por eso he
reservado gracia para ti» (Jr 31,3)
El profeta Jeremías es
enviado por Dios al pueblo de Israel, que está viviendo una dolorosa
experiencia de exilio en tierra babilónica y ha perdido todo lo que había
representado su identidad y su elección: la tierra, el templo, la ley...
Sin embargo, la palabra del
profeta desgarra este velo de dolor y turbación. Es cierto: al entregarse a la
destrucción, Israel se ha demostrado infiel al pacto de amor con Dios. Pero he
aquí el anuncio de una nueva promesa de libertad, de salvación, de renovada
alianza, que Dios, con su amor eterno y nunca revocado, prepara para su pueblo.
«Con
amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti».
La dimensión eterna e
irrevocable de la fidelidad de Dios es una cualidad de su amor: Él es el Padre
de toda criatura humana, un Padre que toma la iniciativa en el amor y que se
compromete para siempre. Su fidelidad alcanza a cada uno de nosotros y nos
permite arrojar en Él cualquier preocupación que pueda frenarnos. Gracias a
este Amor eterno y paciente podemos crecer y mejorar en la relación con Él y
con los demás.
Somos muy conscientes de
que no nos mantenemos firmes en nuestro compromiso, aunque sincero, de amar a
Dios y a los hermanos. Pero la fidelidad de Él para con nosotros es gratuita,
nos precede siempre, independientemente de nuestras «prestaciones». Con esta
gozosa certeza podemos liberarnos de nuestro horizonte limitado, ponernos cada
día de nuevo en camino y convertirnos también nosotros en testigos de esta
ternura «materna».
«Con
amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti».
Esta mirada de Dios sobre
la humanidad pone de manifiesto también un gran designio de fraternidad, que encontrará
en Jesús su pleno cumplimiento. Pues Él testimonió su confianza en el amor de
Dios con la palabra y sobre todo con el ejemplo de toda su vida.
Nos abrió el camino para
imitar al Padre en el amor a todos (cf. Mt 5, 43ss.) y nos desveló que la vocación
de todo hombre y mujer es contribuir a edificar relaciones de acogida y diálogo
en su entorno.
¿Cómo viviremos la Palabra
de vida de este mes?
Chiara Lubich invita a
tener un corazón de madre: «[…] Una madre acoge siempre, ayuda siempre, espera
siempre, lo cubre todo. […] De hecho el amor de una madre es muy parecido a la
caridad de Cristo, de la que habla el apóstol Pablo. Si tenemos el corazón de
una madre o, para ser más exactos, si nos proponemos tener el corazón de la
madre por excelencia, María, estaremos siempre dispuestos a amar a los demás en
todas las circunstancias y, por tanto, a mantener vivo en nosotros al
Resucitado. […] Si tenemos el corazón de esta Madre, amaremos a todos: no solo
a los miembros de nuestra Iglesia, sino también a los de las demás; no solo a
los cristianos, sino también a los musulmanes, a los budistas, a los hindúes,
etc.; también a los hombres de buena voluntad y a todo hombre que habita la
tierra […]».
«Con
amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti».
Esto cuenta una joven
esposa que comenzó a vivir el Evangelio en la familia: «Sentía una alegría que
nunca antes había experimentado y el deseo de derramar este amor más allá de
las cuatro paredes de casa. Recuerdo por ejemplo que corrí al hospital para
acompañar a la mujer de un compañero de trabajo que había intentado suicidarse.
Conocía desde hacía tiempo sus dificultades, pero, absorta en mis problemas, no
me había preocupado de ayudarla. Ahora sí hice mío su dolor, y no me quedé
tranquila mientras no se resolvió la situación que la había empujado a dar ese
paso. Este episodio marcó para mí el inicio de un cambio de mentalidad. Me hizo
comprender que, si amo, puedo ser para cada uno que pasa a mi lado un reflejo
-aunque sea pequeñísimo- del mismo amor de Dios».
Y ¿qué pasaría si también
nosotros, sostenidos por el amor fiel de Dios, nos pusiésemos libremente en
esta actitud interior ante todos aquellos con quienes nos encontremos durante
el día?
LETIZIA MAGRI
domingo, 1 de julio de 2018
PALABRA DE VIDA DE JULIO DE JULIO DE 2018.
«Mi
gracia te basta, que mi fuerza se realiza en la flaqueza» (2 Co 12,9).
En su segunda carta a la comunidad de Corinto, el apóstol Pablo se mide
con unos cuantos que ponen en cuestión la legitimidad de su actividad apostólica.
Pero no se defiende enumerando sus méritos y sus logros; al contrario, pone de
manifiesto la obra que Dios ha cumplido en él y a través de él.
Pablo alude a una experiencia mística suya de profunda relación con
Dios (cf. 2 Co 11, 1-7), pero para compartir acto seguido su sufrimiento por
una «espina» que lo atormenta. No explica de qué se trata exactamente, pero se
entiende que es una dificultad grande que podría limitarlo en su tarea de
evangelizador. Por ello, confiesa haberle pedido a Dios que lo libere de ese
impedimento. Pero la respuesta que recibe del mismo Dios es perturbadora.
«Mi gracia te basta, que mi
fuerza se realiza en la flaqueza».
Todos experimentamos continuamente las debilidades físicas,
psicológicas y espirituales nuestras y de los demás, y vemos a nuestro
alrededor una humanidad a menudo afligida y extraviada. Nos sentimos débiles e
incapaces de resolver esas dificultades, incluso de hacerles frente, y como
mucho nos limitamos a no hacer mal a nadie.
Sin embargo, esta experiencia de Pablo nos abre un horizonte nuevo:
reconociendo y aceptando nuestra debilidad, podemos abandonarnos plenamente en
brazos del Padre, que nos ama tal como somos y quiere ayudarnos en nuestro
camino. Y de hecho, más adelante en esta carta, afirma: «cuando soy débil,
entonces es cuando soy fuerte» (2 Co 12, 10).
A propósito de esto, Chiara Lubich escribió: «[...] ante tal
afirmación, nuestra razón se rebela, pues hay una contradicción flagrante o
simplemente una audaz paradoja. En realidad esta expresa una de las verdades
más altas de la fe cristiana. Jesús nos la explica con su vida y sobre todo con
su muerte. ¿Cuándo cumplió la obra que el Padre le había encomendado? ¿Cuándo
redimió a la humanidad? ¿Cuándo venció al pecado? Cuando murió en la cruz, reducido
a nada, después de gritar: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?': Jesús fue más fuerte precisamente cuando era más débil. Jesús
habría podido dar origen al nuevo pueblo de Dios solo con su predicación, o con
más milagros, o con algún signo extraordinario. Pero no. No, porque la Iglesia
es obra de Dios, y es en el dolor -y solo en el dolor- donde florecen las obras
de Dios. Así pues, en nuestra debilidad, en la experiencia de nuestra
fragilidad se esconde una ocasión única: la de experimentar la fuerza de Cristo
muerto y resucitado [...]»,
«Mi gracia te basta, que mi
fuerza se realiza en la flaqueza»,
Es la paradoja del Evangelio: a los mansos se les promete en herencia
la tierra (cf. Mt 5, 5); María exalta en el Magníficat (cf. Lc 1, 46-55) el
poder del Señor, que puede expresarse totalmente y definitivamente -en la
historia personal y en la historia de la humanidad- precisamente en el espacio
de la pequeñez y de la total confianza en la acción de Dios.
Comentando esta experiencia de Pablo, Chiara sugería además: «[...] la
opción que los cristianos debemos hacer es de signo absolutamente contrario a
la que se hace normalmente. En esto vamos en verdad a contracorriente. En
general, el ideal de vida del mundo consiste en el éxito, el poder, el
prestigio... Pablo, al contrario, nos dice que hay que gloriarse en la flaqueza
[...] Fiémonos de Dios. Él actuará sobre nuestra debilidad, sobre nuestra nada.
Y cuando Él actúa, podemos estar seguros de que realiza obras que valen, que
irradian un bien duradero y responden a las necesidades auténticas de los
individuos y de la colectividad».
LETIZIA MAGRI
martes, 5 de junio de 2018
viernes, 1 de junio de 2018
PALABRA DE VIDA DE JUNIO DE 2018.
«Bienaventurados
los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,
9)
El Evangelio de Mateo inicia el relato de la predicación de Jesús con
el sorprendente anuncio de las bienaventuranzas.
En ellas, Jesús proclama «bienaventurados», es decir, plenamente
felices y realizados, a todos los que a los ojos del mundo son considerados
perdedores o desventurados: los humildes, los afligidos, los mansos, los que
tienen hambre y sed de la justicia, los limpios de corazón, los que trabajan
por la paz.
A ellos Dios les hace grandes promesas: serán saciados y consolados por
Él mismo, serán herederos de la tierra y de su Reino.
Es, pues, una revolución cultural en toda regla, que trastoca nuestra
visión, a menudo cerrada y miope, para la cual estas categorías son una parte
marginal e insignificante de la lucha por el poder y el éxito.
«Bienaventurados
los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios»,
Según la visión bíblica, la paz es fruto de la salvación que Dios
realiza; o sea, es ante todo un don de Dios. Es una característica de Dios
mismo, que ama a la humanidad y a toda la creación con corazón de Padre y tiene
sobre todos un proyecto de concordia y armonía. Por eso, quien se prodiga por
la paz demuestra cierta «semejanza» con Él, como un hijo.
Escribe Chiara Lubich: «Puede ser portador de paz quien la posee en sí
mismo. Es necesario ser portador de paz ante todo en nuestro comportamiento de
cada instante, viviendo de acuerdo con Dios y su voluntad. [...) “...serán
llamados hijos de Dios": recibir un nombre significa convertirse en lo que
ese nombre expresa. Pablo llamaba a Dios "el Dios de la paz" y
saludaba a los cristianos diciéndoles: "EI Dios de la paz esté con todos
vosotros”: Los que trabajan por la paz manifiestan su parentesco con Dios,
actúan como hijos de Dios, dan testimonio de Dios, quien [...) ha imprimido en
la sociedad humana el orden, que da como fruto la paz»,
Vivir en paz no es simplemente la ausencia de conflicto; tampoco es una
vida sosegada, contemporizando con los valores para buscar la aceptación de los
demás siempre y como sea; más bien es un estilo de vida exquisitamente
evangélico que requiere la valentía de hacer opciones a contracorriente.
«Trabajar por la paz» es sobre todo crear ocasiones de reconciliación
en la vida de uno mismo y de los demás, en todos los niveles: ante todo con
Dios, y luego con quienes tenemos cerca, en la familia, en el trabajo, en
clase, en la parroquia y en las asociaciones, en las relaciones sociales e
internacionales. O sea, es un modo decisivo de amar al prójimo, una gran obra
de misericordia que sanea todas las relaciones.
Eso es precisamente lo que Jorge, un adolescente de Venezuela, decidió
hacer en el colegio: «Un día, al final de las clases, vi que mis compañeros se
estaban organizando para una manifestación de protesta durante la cual tenían
la intención de usar la violencia, incendiando coches y tirando piedras.
Inmediatamente pensé que ese comportamiento no cuadraba con mi estilo de vida.
Así que les propuse escribir una carta a la dirección del colegio: así
podríamos pedir de otro modo lo mismo que ellos pensaban conseguir con la
violencia. Entre unos cuantos la redactamos y se la entregamos al director».
«Bienaventurados
los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios».
En este tiempo se revela especialmente urgente promover el diálogo y el
encuentro entre personas y grupos diversos por historia, tradiciones culturales
o puntos de vista, y así mostrar aprecio y acoger la variedad y riqueza que
supone.
Como dijo recientemente el papa Francisco: «La paz se construye en el
coro de las diferencias [...] Y a partir de esas diferencias uno aprende del
otro, como hermanos... Uno es nuestro Padre, nosotros somos hermanos.
Querámonos como hermanos. Y si discutimos entre nosotros, que sea como hermanos
que enseguida se reconcilian, que siempre vuelven a ser hermanos».
También podremos esforzarnos por conocer los brotes de paz y
fraternidad que ya hacen nuestras ciudades más abiertas y humanas.
Preocupémonos de ellos y hagamos que crezcan; así contribuiremos a curar las
fracturas y los conflictos que las invaden.
LETIZIA MAGRI
martes, 29 de mayo de 2018
CELEBRACIÓN 25 ANIVERSARIO COF RONDA 110 DE GRANADA.
13 de abril de 1993
13 de abril de 2018
25 Aniversario de la fundación del
El pasado sábado 26 tuvimos la
celebración festiva del 25 aniversario de la fundación del Centro de
Orientación Familiar RONDA 110 de nuestra Diócesis y que culminó con la
Celebración de la Eucaristía de Acción de Gracias en la Iglesia del Sagrario.
25 años de atención generosa y
desinteresada a las familias, de llevar esperanza a familias necesitadas de
ilusión y esperanza. Durante estos años han sido muchas las actividades que
desde el COF se han llevado adelante o con las que ha colaborado el COF o sus
miembros a través de otras entidades u organizaciones además de la atención a
matrimonios y familias en necesidad: formación afectivo sexual, escuelas de
padres, jornadas de reflexión sobre la familia, Ferias de la Familia… que han
sido posible gracias a las personas que durante estos 25 años han dedicado su
tiempo y sus fuerzas a la atención de las familias.
Durante estos 25 años, la
historia del COF ha ido pareja con la vida de nuestra Diócesis: ya desde su
fundación por D. José Méndez, que según sus palabras, nacía como una “nueva
realidad de servicio y testimonio cristiano” al servicio de la familia; o el
continuo ánimo de D. Antonio Cañizares mostró siempre hacia esta realidad
diocesana; o las veces que D. Javier lo ha visitado para interesarse y seguir
su actividad, y de las que algunas de ellas quedan ya constancia en la página
de esta Delegación de Pastoral Familiar de Granada.
En estos 25 años, el amor
concreto de la Diócesis al COF ha llegado también a través de los sacerdotes
que han desempeñado la misión de consiliarios del mismo. El primero D. Manuel
Reyes, alma no solo del COF sino de la Pastoral Familiar en nuestra Diócesis
que desempeñó este papel hasta finales de 2012, a partir de esa fecha D.
Antonio Luis Martín que ha cuida con celo y sin descanso esta realidad
diocesana desde esa fecha.
La primera parte del acto la
cerró la intervención de D. Enrique Alonso, Director del Centro de Orientación
Familiar desde su fundación, que hizo un recorrido por estos 25 años de vida de
COF, recordando la misión de las distintas personas que colaboran, así como a los
profesionales de otras disciplinas a las que recurre el COF, cuando es
necesario.
La mañana continuó con un
audiovisual que recogía con testimonios gráficas estos 25 años que estábamos
recordando.
En un segundo momento de la
mañana, Dª Rosa López, Orientadora Familiar, compartió con los presentes lo que
está suponiendo para todos ellos la
celebración de estos 25 años de actividad del Centro en la seguridad de que si
ha sido posible ha sido porque Dios ha llevado todo adelante. Concluía su
intervención citando al P. Jorge Loring cuando afirmaba que “Dios pone casi
todo, tú pones casi nada, pero sin tu casi nada Dios no puede poner su casi
todo”, nos animaba a preguntarnos si nosotros “estamos poniendo nuestro casi
nada”.
A continuación se procedió a
entregar al persona del COF un pequeño recuerdo junto a unas palabras de
agradecimiento firmadas por Monseñor Martínez y la edición del libro que se ha
publicado con motivo de este 25 Aniversario, cuyo contenido interior pueden
encontrar en este PDF.
Terminaba la mañana con un
recuerdo especial a aquellas que ya no están entre nosotros, pero en la
seguridad de que siguen cuidando por el COF y de las familias que a él acuden:
Dª Manolita Picorelli, D. Marcelino Antolín, D. Diego Marín, D. Miguel Martín y
D. Gregorio Cruz. Agradecemos de forma especial a sus familiares su presencia y
las palabras emocionadas que pudimos compartir con ellos.
La mañana concluyó con la
Eucaristía, verdadera Acción de Gracias a Dios por cada una de estas personas,
por su entrega y dedicación al tiempo que poníamos también en sus manos el
trabajo diario que se realiza a través del COF y que continúe poniendo El su
“casi todo” y nos anime a nosotros a poner nuestro “casi nada”.
Un agradecimiento al Coro del
Salvador que participó con sus cantos en la Eucaristía de Acción de Gracias,
por la calidad y belleza de los cantos que interpretaron durante la liturgia
eucarística y que nos ayudaron a todos los presentes a vivir más intensa e
íntimamente nuestra participación en la Eucaristía.
Terminamos la mañana en una
animada comida de hermandad en la Hospedería de las Comendadoras de Santiago.
lunes, 28 de mayo de 2018
sábado, 26 de mayo de 2018
25 ANIVERSARIO COF RONDA110 DE GRANADA.
En unos días, concretamente el
sábado 26 de mayo celebraremos la
Eucaristía de Acción de Gracias en el 25 aniversario de la fundación del Centro
de Orientación Familiar RONDA 110 de nuestra Diócesis.
25 años de atención generosa y desinteresada a las familias, de llevar
esperanza a familias necesitadas de ilusión y esperanza. Durante estos años han
sido muchas las actividades que desde el COF se han llevado adelante o con las
que ha colaborado el COF o sus miembros a través de otras entidades u
organizaciones: formación afectivo sexual, escuelas de padres, jornadas de
reflexión sobre la familia… que han sido posible gracias a las personas que
durante estos 25 años han dedicado su tiempo y sus fuerzas a la atención de las
familias.
Sábado 26 de mayo de 2018.
Los actos que desde el COF y el Secretariado Diocesano de Familia y
Vida se han programado para el sábado 26 de mayo son los siguientes.
A las 10:30 en el Centro Nuevo
Inicio en la Plaza de Alonso Cano:
“CELEBRACION 25 ANIVERSARIO DEL CENTRO DE
ORENTACIÓN FAMILIAR RONDA 110”.
Un recorrido por estos 25 años de
vida del COF RONDA110, de agradecimiento
y reconocimiento a las personas que
durante este tiempo han hecho realidad un sueño de atención a las familias que
allí han acudido a través de su dedicación y entrega.
A las 12:00 en la Parroquia del Sagrario en la Plaza de Alonso Cano:
“EUCARISTÍA DE ACCION DE GRACIAS 25 ANIVERSARIO
DEL COF RONDA110”.
Culmen de esta celebración de
aniversario, la Eucaristía de Acción de Gracias por estos 25 años de vida del
COF.
miércoles, 16 de mayo de 2018
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