El amor de Dios no tiene límites,
siempre nos sobrepasa.
Si lo dejamos hacer, obra milagros.
Ya ha comenzado su “andadura oficial” en
Granada el Proyecto Raquel. La Eucaristía de anuncio y envío nos emocionó a
todos y la carta de presentación de D. Javier, nuestro Arzobispo anunciando su
puesta en marcha, es todo un estímulo para todos los que durante estos últimos
meses hemos trabajado para que fuera una realidad.
Mirar la imagen oferente de la Virgen de
las Angustias detrás de su hijo muerto, y no sujetándolo en los brazos como es
corriente en una Piedad, y verla de pie, delante a su hijo, y reflejado en su rostro todo
el dolor de una madre que ha tenido en sus brazos a su hijo muerto.
Pero aún más el dolor, porque no sólo lo perdió, su Hijo se entregó por nosotros.
Pero, mirando el rostro de la Virgen de las Angustias, Ella tuvo que tener el consuelo -si Dios los tiene con nosotros, cómo no iba a tenerlo con su Madre- de su Hijo: ¡Qué hijo no lo haría por su madre. Nosotros, cómo buenos granadinos (no hace falta que lo juremos), y amantes de "La Virgen", en ella vemos algo más que dolor: vemos consuelo, ternura, entrega, comprensión, aceptación, paz... vemos el gran misterio del Amor, que escogió a una pobre doncella de Nazaret, como madre del Redentor.
Pero aún más el dolor, porque no sólo lo perdió, su Hijo se entregó por nosotros.
Pero, mirando el rostro de la Virgen de las Angustias, Ella tuvo que tener el consuelo -si Dios los tiene con nosotros, cómo no iba a tenerlo con su Madre- de su Hijo: ¡Qué hijo no lo haría por su madre. Nosotros, cómo buenos granadinos (no hace falta que lo juremos), y amantes de "La Virgen", en ella vemos algo más que dolor: vemos consuelo, ternura, entrega, comprensión, aceptación, paz... vemos el gran misterio del Amor, que escogió a una pobre doncella de Nazaret, como madre del Redentor.
![]() |
Mirarla es sentir que el Amor de Dios no tiene barreras, ni su misericordia fin |


Desde nuestra pequeñez, solo sentimos de
dar gracias a Dios por tanta generosidad, a cada una de las personas que se han
formado, y un gracias especial por todas las oraciones que sabemos que desde
muchos lugares de nuestra Diócesis se han elevado al cielo. Ahora hay que
intensificar la oración y es un ruego que hacemos a todos, sobre todo a
nuestros conventos de clausura, sabemos cuanta fuerza tiene su oración en el
cielo, para acercar a Jesús a todas las almas que necesitan de su consuelo, de
su sanación y de su perdón.
PASTORAL FAMILIAR DE GRANADA
No hay comentarios:
Publicar un comentario