Con el lema “EDUCAR LA FE EN FAMILIA” los Obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, movidos por nuestro deber de pastores, invitamos a todos los fieles a reflexionar sobre la vital importancia de la familia en la “educación de la fe”. Así mismo recordamos la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre, de un modo especial en este AÑO DE LA FE.
La Nueva Evangelización debe ir dirigida de manera primera y prioritaria a la familia, como la realidad a la que más han afectado los cambios sociales y la poca valoración de la fe.
La fe, don de Dios, se nos infunde en el Bautismo, en cuya celebración los padres piden para sus hijos “la fe de la Iglesia”. Este es el signo eficaz de la entrada en el pueblo de los creyentes para alcanzar la salvación.
La familia es el ámbito natural donde es acogida la fe y la que va a contribuir de una manera muy especial a su crecimiento y desarrollo. En ella se dan los primeros pasos de la educación temprana de la fe y los hijos aprenden las primeras oraciones como el “Ave María”, el “Jesusito de mi vida”, el “Angel de mi guarda” y el “Padre Nuestro”. También experimentan el amor a la Virgen, a Jesucristo… y es donde por primera vez oyen hablar de Dios y aprenden a quererle viviendo el testimonio de sus padres.
Este testimonio de los padres, en la continua y progresiva educación familiar, marca un tenor de vida en todos los ámbitos de la existencia humana. Se desarrolla en la catequesis familiar, la introducción a la oración -“la oración es el alimento de la fe” dice Juan Pablo II-, la lectura meditada de la Palabra de Dios a través de la “Lectio Divina” y en la práctica sacramental de la familia en sintonía y colaboración con la comunidad parroquial.

La fe, al igual que la familia, es compañera de vida que nos permite distinguir las maravillas de Dios a lo largo de nuestro caminar. Como la familia, la fe está presente en las diversas etapas de nuestra existencia (niñez, adolescencia, juventud…) así como en los momentos difíciles y en los alegres. De esta forma la fe va acompañándonos siempre en todas las circunstancias de la vida familiar. La familia camina con sus hijos en esos importantes momentos en los que se va fraguando su madurez y porvenir. Cuando la vivencia y experiencia cristiana se ha tenido en la familia puede que se atraviese por momentos de crisis, pero lo que se ha vivido de niño vuelve a renacer y a tener un peso específico en la fe adulta.
No se puede pensar en una nueva evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa. La familia está inmersa en un proceso gradual de educación humana y cristiana que permite tener como centro la vocación al amor. A la familia le corresponde el deber grave y el derecho insustituible de educar y cuidar este momento inicial de la vocación al amor de los hijos. Esto se realiza en un ambiente sencillo y normal, el hogar, donde, de una manera connatural se va formando la personalidad humana y cristiana de los hijos. A esta educación contribuyen también las entidades educativas, el testimonio de los padres y hermanos, el contacto con otras familias, la pertenencia a la comunidad cristiana parroquial, y a grupos o movimientos cristianos.
En todo caso, los Obispos de la Subcomisión reiteramos una vez más que el mundo necesita hoy de manera urgente el testimonio creíble de familias que, iluminadas por la fe, sean capaces de “abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios” y ser fermento de nuestra sociedad.
Implorando la protección de María, Madre de la Sagrada Familia, os animamos en este AÑO DE LA FE a profundizar en un mayor conocimiento de nuestra fe y que ésta transforme la vida de nuestras familias, les abra el camino hacia una plenitud de significado, las renueve, llene de alegría y de esperanza fiable.
+ Juan Reig Plà
Obispo de Alcalá de Henares
Presidente de la Subcomisión Episcopal
Para la Familia y Defensa de la Vida
+ Francisco Gil Hellín
Arzobispo de Burgos
+ Mario Iceta Gavicagogeascoa
Obispo de Bilbao
+ Gerardo Melgar Viciosa
Obispo de Osma-Soria
+ José Mazuelos Pérez
Obispo de Jerez de la frontera
+ Carlos Manuel Escribano Subías
Obispo de Teruel y Albarracín
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